Automatizamos el proceso que se come el tiempo de tu mejor gente: la información que se captura dos veces, las facturas que se revisan una por una y el reporte que se arma a mano cada mes.
Empresa poblana. Sistemas en producción en fábricas, constructoras y negocios de e-commerce.
Casi nadie nos busca pidiendo «automatización». Nos dicen «todo está muy arcaico», y luego describen algo así:
Cada área tiene su Excel y se pasan los datos por correo o WhatsApp. Juntar todo para saber cómo va la empresa toma días.
Alguien revisa factura por factura contra pedidos, pagos y estados de cuenta. Se van semanas en cuadrar, y mientras tanto no se cobra.
El reporte del mes se arma copiando y pegando, y cuando por fin está listo ya no sirve para decidir.
Capturar, copiar, renombrar archivos, mandar el mismo correo. Horas cada semana de tu gente más capaz en trabajo que una máquina hace mejor.
Es la pregunta que más nos hacen. La respuesta corta: una aplicación hecha sobre tu proceso.
No te vendemos una plataforma genérica a la que tu equipo tenga que adaptarse. Programamos la aplicación sobre la forma en que tu empresa ya trabaja.
El RPA tradicional repite los clics de una persona sobre las pantallas que ya usas. Sirve, pero se rompe cuando cambia una pantalla y no entiende un documento. Nosotros trabajamos con los datos, no con las pantallas.
La inteligencia artificial lee facturas, PDF y correos e interpreta lo que dicen. Las cuentas las hace un motor programado, como una fórmula de Excel: no inventa cifras y todo se puede verificar.
Ninguno es una maqueta: todos operan con usuarios reales.
Antes: en una fábrica de mobiliario a medida, cotizar un proyecto significaba que el experto más ocupado dedicara días a despiezar planos módulo por módulo.
Hoy: el sistema identifica los módulos, propone materiales del catálogo de la empresa y el experto revisa antes de emitir la cotización con su marca. Menos de 30 minutos.
Antes: cada mes, una persona vaciaba a mano 12 o 13 archivos —PDFs de contabilidad, reportes de asistencia— en un Excel formulado. Le tomaba buena parte de la mañana.
Hoy: sube los archivos, la aplicación verifica que estén completos y devuelve el Excel en su mismo formato. Un par de minutos.
Antes: dos días cruzando reportes de Amazon y Mercado Libre con los CFDIs del SAT, sin saber hasta mediados de mes si el mes anterior había dejado dinero.
Hoy: la carpeta lista para el contador y la utilidad real del mes, por plataforma y por producto. Minutos.
Consultoría e implementación en uno: no te entregamos un diagnóstico para que lo hagas tú, te entregamos el sistema operando.
Nos cuentas qué proceso se come el tiempo de tu mejor gente. Te decimos con honestidad si se puede automatizar, si no se puede, o si no vale la pena.
Nos explicas el recorrido completo del proceso y elegimos por dónde empezar: el que más tiempo quita, o varios en un mismo piloto.
Lo construimos con información de un periodo que ya conoces, para que compares el resultado y compruebes por ti mismo que funciona. Ahí mismo va la cotización del desarrollo.
La aplicación queda en producción, tu equipo capacitado, y el soporte continúa mes a mes.
Los mismos del sitio, sin letras chiquitas.
Trabajamos con un máximo de 3 proyectos a la vez. Tus datos son tuyos: los exportas completos cuando quieras. Ver los tres paquetes completos →
Ninguno de los dos, exactamente. Es una aplicación web programada sobre tu proceso: la inteligencia artificial lee e interpreta los documentos y un motor programado hace las cuentas. No dependes de que una pantalla no cambie ni tienes que adaptar tu operación a un software de línea.
No. Trabajamos con lo que ya tienes: tus archivos de Excel, los PDF y XML de tus facturas y los reportes que exporta tu sistema. Los resultados salen en los formatos que tu equipo ya usa.
La automatización quita la captura, no a la persona. Tu equipo deja de copiar y pegar y pasa a revisar y decidir, que es para lo que lo contrataste.
El piloto con tus datos reales toma una semana. El desarrollo completo depende de cuántos procesos salgan del levantamiento; el alcance y el precio se cierran el día que te presentamos el piloto.
El piloto existe justo para eso: en una semana ves una demo con tus datos reales y, si no te convence, te devolvemos el piloto completo.
Tenemos oficina en Puebla —Av. Juárez 2915-A, Int. 101-1, Col. La Paz— y podemos vernos en persona aquí. También atendemos todo México y proyectos en Estados Unidos.
Veinte minutos por teléfono y te decimos la verdad: si se puede, si no, o si no vale la pena.