Construimos la aplicación que tu proceso necesita. No un software de línea al que tu equipo tenga que adaptarse: una aplicación programada sobre la forma en que tu empresa ya trabaja.
Empresa poblana. Sistemas en producción en fábricas, constructoras y negocios de e-commerce.
Tres cosas concretas que nos separan de comprar una licencia de software de línea.
Primero nos explicas el recorrido: qué información entra, qué sale y qué se hace en el camino. La aplicación se programa sobre eso, no al revés.
La inteligencia artificial lee documentos, interpreta y decide dentro del proceso. Las cuentas las hace un motor programado, como una fórmula de Excel: no inventa cifras y el resultado se puede verificar.
Los reportes salen como tu equipo ya los usa —por ejemplo, tu propio Excel con fórmulas—, así que nadie tiene que aprender a leer otra cosa.
Ninguno es una maqueta: todos operan con usuarios reales.
Antes: en una fábrica de mobiliario a medida, cotizar un proyecto significaba que el experto más ocupado dedicara días a despiezar planos módulo por módulo.
Hoy: el sistema identifica los módulos, propone materiales del catálogo de la empresa y el experto revisa antes de emitir la cotización con su marca. Menos de 30 minutos.
Antes: cada mes, una persona vaciaba a mano 12 o 13 archivos —PDFs de contabilidad, reportes de asistencia— en un Excel formulado. Le tomaba buena parte de la mañana.
Hoy: sube los archivos, la aplicación verifica que estén completos y devuelve el Excel en su mismo formato. Un par de minutos.
Antes: dos días cruzando reportes de Amazon y Mercado Libre con los CFDIs del SAT, sin saber hasta mediados de mes si el mes anterior había dejado dinero.
Hoy: la carpeta lista para el contador y la utilidad real del mes, por plataforma y por producto. Minutos.
De la primera llamada a un sistema operando, sin sorpresas de por medio.
Nos cuentas qué proceso se come el tiempo de tu mejor gente. Te decimos con honestidad si se puede automatizar, si no se puede, o si no vale la pena.
Nos explicas el recorrido completo del proceso y elegimos por dónde empezar: el que más tiempo quita, o varios en un mismo piloto.
Lo construimos con información de un periodo que ya conoces, para que compares el resultado y compruebes por ti mismo que funciona. Ahí mismo va la cotización del desarrollo.
La aplicación queda en producción, tu equipo capacitado, y el soporte continúa mes a mes.
Los mismos del sitio, sin letras chiquitas.
Trabajamos con un máximo de 3 proyectos a la vez. Tus datos son tuyos: los exportas completos cuando quieras. Ver los tres paquetes completos →
El piloto con tus datos reales toma una semana. El desarrollo completo depende de cuántos módulos salgan del levantamiento; el alcance y el precio se cierran el día que te presentamos el piloto.
El piloto existe justo para eso: en una semana ves una demo con tus datos reales y, si no te convence, te devolvemos el piloto completo.
Sí. Tus datos son tuyos y los exportas completos cuando quieras. La mensualidad queda fija 12 meses por contrato.
Tenemos oficina en Puebla —Av. Juárez 2915-A, Int. 101-1, Col. La Paz— y podemos vernos en persona aquí. También atendemos todo México y proyectos en Estados Unidos.
Veinte minutos por teléfono y te decimos la verdad: si se puede, si no, o si no vale la pena.